Tipos de cable Ethernet: diferencias y cuál comprar

Cuando conectamos un ordenador, una Smart TV, una consola o cualquier otro dispositivo al router mediante cable, lo habitual es utilizar un cable Ethernet. Aunque a simple vista muchos parecen iguales, existen distintas categorías y no todas ofrecen las mismas prestaciones.

Elegir entre Cat5e, Cat6, Cat6a, Cat7 o Cat8 depende de factores como la velocidad de la red, la longitud del cable o el uso que vayamos a darle. Conocer las diferencias ayuda a evitar tanto quedarse corto como comprar un cable con unas prestaciones que realmente no vamos a aprovechar.

¿Qué es un cable Ethernet y para qué sirve?

Ethernet es una tecnología utilizada para conectar dispositivos dentro de una red mediante cable. En casa, lo más habitual es emplearla para unir directamente un equipo al router o a otro dispositivo de red.

Frente a una conexión inalámbrica, el cable ofrece una conexión física y evita algunos de los factores que afectan al WiFi, como la distancia al router, los obstáculos o las interferencias. Por eso resulta especialmente práctico para equipos que permanecen en un lugar fijo, como un ordenador de sobremesa, una consola o un televisor. La elección entre WiFi o cable Ethernet dependerá del dispositivo, de la ubicación y del tipo de uso que hagas de la conexión..

En los cables de red domésticos es muy frecuente encontrar conectores conocidos popularmente como RJ45, pero Ethernet y RJ45 no significan exactamente lo mismo. Ethernet hace referencia a la tecnología de red, mientras que RJ45 se utiliza habitualmente para denominar el conector modular situado en los extremos del cable. Es decir, cuando se habla de tipos de cable Ethernet RJ45, estamos mezclando la categoría del cable con el tipo de terminación que encontramos normalmente en equipos domésticos.

Otro concepto que aparece al comparar cables es la categoría, indicada mediante la abreviatura Cat. Cada una establece unas características de transmisión determinadas. En general, las categorías más recientes admiten mayores frecuencias y velocidades, aunque comprar la más alta no significa automáticamente que nuestra conexión vaya a ser más rápida.

¿Cuáles son los principales tipos de cable Ethernet?

Las categorías permiten distinguir las prestaciones del cableado de cobre. Entre las más habituales encontramos Cat5e, Cat6 y Cat6a, mientras que Cat7 y Cat8 están pensadas para escenarios con necesidades más exigentes.

Una forma sencilla de compararlas es fijarse en tres datos: velocidad admitida, frecuencia y distancia. La frecuencia, expresada en MHz, hace referencia al rango para el que se ha diseñado el cable y no debe confundirse directamente con la velocidad de conexión, que suele expresarse en Mbps o Gbps.

CategoríaFrecuenciaVelocidad habitual admitida
Cat5100 MHzhasta 100 Mbps
Cat5e100 MHzhasta 1 Gbps
Cat6250 MHz1 Gbps y hasta 10 Gbps en distancias reducidas
Cat6a500 MHzhasta 10 Gbps a 100 m
Cat7600 MHzhasta 10 Gbps
Cat82.000 MHzhasta 25/40 Gbps a distancias cortas

Estas cifras corresponden a las prestaciones definidas para cada categoría en condiciones adecuadas. En una instalación real, la velocidad final dependerá igualmente del router, los puertos de los equipos, los adaptadores de red y del propio servicio contratado.

Cable Ethernet Cat 5 y Cat5e

Cat5 es una categoría antigua diseñada para trabajar hasta 100 MHz y asociada principalmente a conexiones de hasta 100 Mbps. Actualmente está obsoleta para nuevas instalaciones y ha sido sustituida en la práctica por alternativas posteriores.

Cat5e (donde la e procede de enhanced), mantiene una frecuencia de hasta 100 MHz, pero mejora el control de las interferencias entre los pares del cable y admite Gigabit Ethernet, es decir, hasta 1 Gbps en canales de 100 metros.

Por ese motivo, un Cat5e en buen estado sigue siendo suficiente para muchas conexiones domésticas. Si tu router y tus dispositivos disponen de puertos Gigabit y tu conexión no supera ese límite, sustituirlo por una categoría mucho más alta no hará que internet funcione automáticamente a mayor velocidad.

Eso no significa que sea siempre la mejor compra para una instalación nueva. Si vas a pasar cable por paredes o canalizaciones y quieres dejar margen para futuras velocidades superiores, existen alternativas más preparadas para ese escenario.

Cable Ethernet Cat 6 y Cat6a

Cat6 es actualmente una de las opciones más habituales para redes domésticas y profesionales. Trabaja hasta 250 MHz, admite Gigabit Ethernet hasta 100 metros y puede utilizarse para conexiones de 10 Gbps en recorridos más cortos. Fluke Networks sitúa ese soporte de 10GBASE-T en aproximadamente 35 metros dentro de sus tablas de referencia, aunque las condiciones de la instalación influyen en el resultado.

Para una vivienda, Cat6 suele ofrecer un buen equilibrio entre prestaciones, precio y facilidad de instalación. Es especialmente interesante si estás comprando cables nuevos y quieres cierto margen de crecimiento respecto a Cat5e.

Cat6a eleva la frecuencia hasta 500 MHz y está diseñada para admitir 10 Gbps hasta 100 metros. También ofrece un mayor control de la diafonía o interferencias entre cables cercanos. Por ello, resulta especialmente adecuada para instalaciones estructuradas largas o para redes donde se quiera garantizar 10 Gigabit Ethernet a mayor distancia.

A cambio, los cables Cat6a suelen ser más gruesos y menos flexibles que los Cat6, algo que conviene tener en cuenta si vas a colocarlos detrás de muebles o en canalizaciones estrechas.

Cable Ethernet Cat 7

Cat7 aumenta la frecuencia hasta 600 MHz y está concebido para trabajar con velocidades de hasta 10 Gbps a 100 metros. Se trata de una categoría reconocida dentro de estándares ISO/IEC, aunque no forma parte de las categorías de cableado reconocidas por TIA (Asociación de la Industria de Telecomunicaciones) de la misma manera que Cat6a o Cat8.

Aquí hay un detalle que suele generar confusión al comprar cables por internet. La especificación Cat7 se diseñó con conectores como GG45 o TERA, aunque en el mercado se venden muchos cables etiquetados como “Cat7” terminados con conectores compatibles con las tomas RJ45 habituales.

Para una instalación doméstica convencional, Cat7 no suele aportar una ventaja decisiva frente a un Cat6a de calidad. Ambos cubren redes de hasta 10 Gbps, mientras que Cat6a encaja de forma más directa con el ecosistema habitual de Ethernet sobre conectores modulares utilizados en routers, ordenadores y switches.

Por eso, no conviene elegir un cable únicamente porque el número de categoría sea mayor. Es preferible valorar el estándar, la calidad de fabricación, la longitud y las necesidades reales de la red.

Cable Ethernet Cat 8

Cat8 es la categoría más avanzada de las incluidas en este artículo. Trabaja hasta 2.000 MHz y está diseñada para enlaces Ethernet de 25 o 40 Gbps a distancias de hasta 30 metros. Su ámbito principal son los centros de datos y las conexiones de alta velocidad entre servidores y equipos de red.

Una ventaja práctica es que Cat8 puede utilizar el conector modular de ocho posiciones conocido habitualmente como RJ45 y mantiene compatibilidad con equipos de categorías anteriores. Eso significa que físicamente puedes conectar un cable Cat8 a muchos routers y ordenadores domésticos.

Sin embargo, esa compatibilidad no implica que vayas a obtener 25 o 40 Gbps. Para alcanzar esas velocidades, tanto los dispositivos como los puertos de red deben admitirlas.

Por eso, comprar Cat8 para conectar un ordenador a un router Gigabit no hará que la conexión pase de 1 a 40 Gbps. El rendimiento seguirá limitado por el componente más lento de toda la cadena.

En una vivienda normal, Cat8 rara vez compensa por prestaciones. Cat6 o Cat6a cubren mejor la mayoría de necesidades actuales y son más sencillos de instalar. Cat8 tiene sentido cuando existe una infraestructura de red preparada específicamente para velocidades muy elevadas y recorridos cortos.

¿Qué cable Ethernet necesito según mi conexión?

Para elegir un buen cable Ethernet, lo primero es comprobar qué velocidad pueden ofrecer realmente tu router y el dispositivo que vas a conectar. No basta con fijarse en la velocidad contratada: los puertos Ethernet de ambos equipos deben soportar igualmente esa capacidad.

También debes tener en cuenta en la construcción del cable y en el entorno donde se instalará. En zonas con muchas fuentes de interferencias eléctricas puede interesar un cable apantallado, mientras que para una conexión doméstica sencilla un cable sin blindaje puede ser suficiente. Si vas a pasarlo por paredes o conductos, conviene valorar su grosor y flexibilidad.

Para la mayoría de hogares, Cat6 ofrece prestaciones más que suficientes. Cat6a resulta interesante si quieres preparar una instalación fija para 10 Gigabit Ethernet a largo plazo. Cat8 queda reservado para redes con requisitos muy superiores y, salvo casos muy concretos, comprarlo para casa no aportará una mejora perceptible.